La actividad se efectuó en el marco de la II Jornada de Tutores de Academias Ciencia Joven de las regiones de Valparaíso y Metropolitana.

Un interesante debate sobre ciencia e ingeniería se llevó a cabo en la Facultad de Ciencia de la Universidad de Valparaíso en el contexto de la II Jornada de Tutores de Academias Ciencia Joven de las regiones de Valparaíso y Metropolitana.
En el evento participaron como panelistas el doctor Ricardo Bravo, decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso; el ingeniero civil Francisco Díaz (UTFSM), y Guillermo Becerra, estudiante de Ingeniería Civil Electrónica (UTFSM), socio fundador de TecnoValue.
La discusión contó con una activa participación de los asistentes, todos jóvenes tutores que trabajan para la Fundación, cuya formación abarca las diferentes disciplinas científicas como también ingenieriles. El público opinó y presentó sus puntos de vistas, generando una positiva retroalimentación.
El decano Ricardo Bravo, quien además es doctor en Ciencias Biológicas mención en Ciencias del Mar, valoró la experiencia. “Fue muy interesante, porque se logra revisar cosmovisiones de cómo trabajan la ciencia y la ingeniería. Aquí hemos visto que si en realidad se está generando conocimiento desde la ingeniería, eso también es ciencia. Hoy en día se debe trabajar de forma mancomunada y resolver los problemas desde distintos ángulos, a veces a corto plazo con ciencia aplicada, otras veces solo por el placer de generar conocimiento, pero que más adelante también puede ser aplicado. Me pareció muy buena la experiencia, creo que en realidad apunta a un buen resultado”, señaló.
Para Marjorie Parra, directora de Educación Científica de Fundación Ciencia Joven, la jornada fue muy fructífera. “Siento que generar los espacios de reflexión y de debate es fundamental para que los profesionales no estemos encerrados entre cuatro paredes. Esto aporta un contexto social muy importante, pero al mismo tiempo contar con expertos que puedan hablar desde la experiencia, desde el conocimiento, genera también una solidez en el debate”, advirtió.
La directora de la entidad destacó el rol colaborativo de la Universidad de Valparaíso en el ámbito de la divulgación y educación científica con la comunidad. “Esto nos demuestra que la Universidad es partícipe de la comunidad. De alguna forma, que la Universidad de Valparaíso nos abra las puertas a Fundación Ciencia Joven está demostrando que no es una isla dentro de la comunidad, que no se preocupa solo de los estudiantes que forma, sino que hace un aporte al entorno social. Lo encuentro gratificante y nos hace sentir que está preocupada por sus espacios y por su entorno, por la ciudad y por la región”, afirmó.

El encuentro se llevó a cabo en la Facultad de Formación de Profesores y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid.

Una destacada participación en el I Congreso Internacional sobre Liderazgo y Mejora de la Educación, logró el doctor Juan José Gutiérrez, académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, tras presentar su modelo para el diseño curricular bajo enfoque de competencias.
El evento se desarrolló en la Facultad de Formación de Profesores y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, España y contó con una audiencia compuesta por profesores y académicos de Europa, Estados Unidos y América Latina.
Tal como lo explicó el doctor Gutiérrez en su ponencia titulada “Modelo para el Diseño Curricular de Proyectos Formativos bajo Enfoque de Competencias: antecedentes para su aplicación”, el instrumento se dirige, principalmente, para ser utilizado en el diseño de carreas dictadas por Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y Universidades; pudiendo ser aplicado también, con las adecuaciones correspondientes, a la Educación Media.
El profesor Juan José Gutiérrez, doctor en Políticas y Gestión Educativa y quien tiene una vasta trayectoria que supera las dos décadas, ha publicado tres libros. El primero de ellos es “Diseño curricular basado en competencia: manual para determinar competencias, perfiles, planes y programas de estudios”, editorial Altazor (2007). Le sigue una segunda publicación titulada “Rediseño curricular con enfoque de competencias: una experiencia en la Universidad de Valparaíso”, LOM Ediciones (2014). Y su tercer trabajo lleva por nombre “Formación basada en competencias. Procedimientos evaluativos y calificación del desempeño de los estudiantes”, LOM Ediciones (2016).
Finalmente, el profesor Gutiérrez agradeció la invitación al congreso como panelista, dado que eventos como este se proyectan como fructíferos espacios de encuentro y debate entre investigadores, directivos y docentes interesados en los ámbitos teórico-práctico de liderazgo y la mejora en todos los niveles y ámbitos de la educación.

La construcción es un clásico de la arquitectura moderna de Chile y Latinoamérica.

Veintidós alumnos del Instituto de Diseño y Construcción de la Facultad de Arquitectura y Paisajismo de la Universidad de Hannover, Alemania, visitaron el icónico edificio de la sede de Biología Marina en Montemar, que alberga a la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso.
El edificio, que es un clásico de la arquitectura moderna de Chile y Latinoamérica, fue construido entre 1941 y 1959 por el destacado arquitecto nacional Enrique Gebhard, quien es conocido por difundir las ideas de Le Corbusier (éste último considerado uno de los principales exponentes de la arquitectura moderna y uno de los más influyentes del siglo XX).
La delegación alemana fue liderada por los profesores Michael Schumacher y Luis Cordón, ambos arquitectos y académicos de la Universidad de Hannover.
El profesor Cordón, máster en Arquitectura y Urbanismo, y asistente del profesor Schumacher, explicó que el objetivo de la visita es acercar a los alumnos alemanes y conocer los edificios que estudiaron en el curso de Arquitectura Chilena y Latinoamericana.
”Creo que a todo arquitecto le late el corazón al estar presente en este ícono latinoamericano, porque fue la primera estación de biología marina de Sudamérica y es una belleza”, sostuvo.
El académico también abogó por la protección del gran valor arquitectónico de la sede, para que todos lo puedan apreciar como originalmente se planeó: “Un patrimonio como este creo que necesita muchos fondos para poder mantenerse, sobretodo porque es una obra icónica. Sin embargo me parece que hay posibilidades de ir haciéndolo por etapas. Seguro que se pueden gestionar diferentes fases para ir poco a poco y darle el mantenimiento debido y luego una restauración, porque la cercanía al mar sin duda que causa muchos más problemas que en cualquier otro edificio en tierra firme”, afirmó.
Cabe destacar que desde que el arquitecto nacional Alejandro Aravena obtuvo el Premio Pritzker (en 2016) ha crecido el interés por conocer no sólo los proyectos sociales de Aravena en Chile, sino de todos los otros arquitectos que son considerados como las perlas y los íconos de la arquitectura vanguardista de los años 50, 60 y 70. Y la Estación de Biología Marina es uno de ellos.
Esta mirada es compartida por la coordinadora de Extensión de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la UV, Pilar Muñoz, quien confirmó que existe un verdadero interés por visitar el edificio, especialmente desde el extranjero.
“Este edificio está generando cada vez más atención, sobre todo hacia el extranjero. El año pasado tuvimos una visita de arquitectos de otra universidad alemana e hicieron un reconocimiento de este ícono de la arquitectura moderna. También publicaron un libro que dedicó dos páginas a nuestra Facultad”, aseguró la académica.
El emblemático edificio, que está pronto a cumplir 70 años, fue recorrido completamente por los jóvenes alemanes y sus profesores, quienes quedaron admirados por la línea arquitectónica y la belleza del entorno donde está emplazado.

Al evento concurrieron más de 80 personas.

Con la presencia del oceanógrafo francés Jean Pellissier y el navegante chileno Juan Bugueño, los dos únicos protagonistas que quedan con vida del histórico viaje de las balsas Tahití Nui, se llevó a cabo la conferencia que conmemoró los 60 años de la hazaña, que lideró el destacado aventurero galo Eric de Bisschop.

La ceremonia se realizó a auditorio lleno en la sede de la carrera de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, la primera Estación de Ciencias del Mar de Latinoamérica.

Jean Pellissier destacó que su paso por la Estación de Montemar en los años 1957 y 1958 marcó el comienzo de su carrera científica y conocer a De Bisschop fue una extraordinaria experiencia.

“El proyecto de la Tahití Nui era tan fantástico que un joven de 23 años no se podía negar, tenía que hacerlo. Eric de Bisschop fue un hombre muy importante para mí. La ciencia y el conocimiento es mi trabajo, por lo tanto fue una enorme experiencia realizar la travesía por el Pacífico”, dijo el oceanógrafo.

Por su parte, Juan Bugueño, quien sobrevivió a dos naufragios, recordó cómo había conocido a De Bisschop y cómo luego llegó a ser parte de la tripulación de la Tahití Nui.

“Había llegado a Papeete en un barquito de Chile. Ahí hice amistad con Eric de Bisschop, que quería realizar el viaje de Tahití a Chile. En esos días surgió la oportunidad de integrarme a la expedición y participar en la travesía. Comencé a colaborar en el armado de la balsa desde el primer bambú que sacamos de la montaña y así nació la primera Tahití Nui”.

Tal como lo relataron en la conferencia, durante el viaje la frágil embarcación zozobró cerca del archipiélago de Juan Fernández y fueron rescatados por la fragata Baquedano de la Armada Chilena. Nueve meses después, en la ciudad de Constitución, se construyó la Tahití Nui II, con la cual zarparon al Callao y luego a las Islas Marquesas (distantes mil 800 kilómetros de Tahití), pero por las malas condiciones del clima comenzó a hundirse en medio del océano. Con los principales mástiles y un manojo de cuerdas dieron vida a una más pequeña y precaria balsa que bautizaron como Tahití Nui III.

La hazaña, realizada junto a Alain Brun y Hans Fischer, puso a prueba la teoría del explorador y biólogo noruego Thor Heyerdahl, sobre la migración de la Polinesia desde América hacia el Oeste.

“Sirvió para entrar a discutir con más antecedentes estas teorías sobre las migraciones polinésicas hacia Sudamérica o desde Sudamérica. Las cosas se ven en el terreno. Es una manera interesante de avanzar en la discusión de las teorías”, señaló Eduardo Reyes, ex investigador de la Estación de Montemar.
Finalmente, la Tahití Nui III tampoco logra llegar al objetivo y encalló en el arrecife de Rakahanga, en las islas Cook. De Bisschop fue la única víctima fatal del naufragio.

La ceremonia en Montemar forma parte de un programa de actividades para conmemorar las seis décadas de la osada travesía, que incluirá una película y la inauguración en la ciudad de Constitución de un museo con el nombre de Eric de Bisschop.

Presenta un análisis comparativo de los avances y retrocesos en el área de los recursos naturales en el país desde el año 1999.

En una íntima ceremonia se realizó la entrega del contenido de la investigación titulada "Informe País: Estado del medio ambiente en Chile. Comparación 1999-2015", documento elaborado por la Universidad de Chile con la colaboración de investigadores de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, junto a otras instituciones de educación superior del país, como también organismos del Estado y organizaciones no gubernamentales.
El equipo de investigadores UV, liderado por el decano de la Facultad, doctor Ricardo Bravo, y compuesto por los académicos Humberto Díaz, Mario Herrera, y Erika López, participó directamente en la presentación del capítulo "Ecosistemas Marinos y del Borde Costero", considerando en parte los registros del Servicio Nacional de Pesca y análisis de la Subsecretaría de Pesca.
El estudio de 604 páginas presenta un análisis comparativo de los avances y retrocesos en el área de los recursos naturales desde el año 1999 hasta el 2015 y revela la disminución de los recursos del territorio nacional en biodiversidad, bosques nativos, aguas continentales, aire y también de los ecosistemas marinos y borde costero. En este último punto los investigadores UV, en una extensión de más de cien páginas, desarrollan los temas: conocimiento del patrimonio de componentes de los ecosistemas marinos, evolución del estado de los ecosistemas marinos y del borde costero, evolución de las causas y determinantes que inciden en el estado de los ecosistemas marinos y del borde costero, y evolución de los factores e iniciativas que inciden en la gestión ambiental de los ecosistemas marinos y del borde costero.
El decano Ricardo Bravo, acompañado por los investigadores participantes del estudio y el director de la carrera de Biología Marina, Pablo Muñoz, hizo entrega de un ejemplar del libro al rector Valle, destacando la relevancia de la obra.
“Esta ceremonia es importante por dos razones. Por una parte está el trabajo conjunto con otras importantes universidades del país, liderado por la Universidad de Chile. Por otra parte, la importancia del estudio sobre la situación medio ambiental chilena y sus principales recursos naturales lo constituye en un importante referente de consulta no sólo a nivel nacional, sino también a nivel latinoamericano, como lo afirmaron las autoridades de la CEPAL”, afirmó Ricardo Bravo.
Tal como lo explicó el decano Bravo, el trabajo de los académicos UV se desglosa de la siguiente manera: wl doctor Humberto Día, desarrolló la temática relativa a la contaminación marina en el periodo comparado; el doctor Mario Herrera revisó la variación del marco constitucional y normativo asociado al litoral costero chileno entre 1999 y 2015; y el decano Bravo abordó la revisión de la evolución de los ecosistemas marinos litorales y sus recursos naturales vivos, contando con la colaboración de la bióloga marina UV Erika López.
Durante la ceremonia, el rector Valle agradeció la entrega del ejemplar señalando que “es sin duda una señal muy clara al reconocimiento de la comunidad científica y universitaria del país al trabajo y al estándar que ha alcanzado nuestra Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, sus académicos y su trabajo científico. Luego, es también una señal muy clara de cooperación científica que los países necesitan y se trata de una contribución, desde luego a un asunto de interés nacional, como es la conservación de los recursos naturales y el estado en que se encuentran”.
Desde ese punto de vista, agregó el rector, “como universidad del Estado y como universidad pública, es también una contribución que nos llena de orgullo, porque nos hace desde luego a llevar a cabo nuestra misión y nuestros propósitos institucionales más enaltecedores: servir a la ciencia, servir al interés público y hacerlo cooperativamente con la comunidad científica del país. Es no solo un honor, sino que también un orgullo para nuestra universidad”, expresó.

Especies que constituyen un relevante recurso alimentario están experimentando fuerte disminución en aguas nacionales.

Crítica es la situación de los recursos marinos en el país. Especies como “Merluccius gayi gayi” (merluza común ó pescada), que por años fue indiscutiblemente el plato más popular de la gastronomía marina de Chile central, hoy está casi desaparecida de las mesas de restaurantes y hogares nacionales por su sobreexplotación.
Así lo ratifica el reciente "Informe País: Estado del medio ambiente en Chile. Comparación 1999-2015", elaborado por la U. de Chile con la colaboración de los investigadores de la Universidad de Valparaíso Ricardo Bravo, Humberto Díaz, Manuel Herrera, y Erika López, quienes participaron en la presentación del capítulo "Ecosistemas Marinos y del Borde Costero", considerando en parte los registros del Servicio Nacional de Pesca y análisis de la Subsecretaría de Pesca.
El doctor Bravo, quien además es decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la UV, advierte que alrededor del 68% de los stocks que se pescan están ya sea en la categoría de sobreexplotados (36%) o colapsados (32%), es decir, extraídos más allá de su límite de sostenibilidad.

Tasa de variación
La tasa de variación de los principales recursos pesqueros de Chile en los últimos 16 años es dramática.
El informe señala que las principales pesquerías pelágicas disminuyeron en más del 70 por ciento respecto a 1999, mientras que la pesquería demersal de peces se redujo por encima del 82 por ciento.
“Comparando los datos de 1999 con los de 2015 y presentando la tasa de variación por recurso, considerando peces pelágicos, peces demersales, crustáceos, moluscos y erizos, una caída importante se observa en la categoría de los demersales, donde la merluza común tiene una variación negativa del 81 por ciento. Le sigue el congrio dorado, con un 76 por ciento.”
En el caso de los crustáceos, continuó el doctor Bravo, el camarón nailon reporta una merma del 45,5 por ciento y el langostino colorado presenta una disminución del 50 por ciento.
“También en los moluscos se registró una desviación negativa. Por ejemplo, hay un 42 por ciento menos de pulpo, la macha llega al -28 por ciento y tenemos un 46 por ciento menos de erizos que en 1999”, detalla.

Manejo de recursos
Tal como lo explica el investigador, lo delicado de la situación en Chile es que los comités científicos que evalúan los recursos pesqueros califican a 9 pesquerías en condiciones de colapso, otras diez en estado de sobreexplotación y siete pesquerías se encuentran en estado de plena explotación.
“El informe es crítico y pone una nota de alerta compleja de cara a cómo se debieran manejar estos recursos en los años siguientes si se quiere recuperar algunas pesquerías, porque de seguir la tendencia vamos a tener un colapso generalizado en diez o doce años más”, asegura el doctor Bravo.

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Para Ricardo Bravo el escenario actual es producto de múltiples factores, entre ellos la dinámica biológica ambiental en los océanos, la acción humana, el cambio climático y la pesca ilegal o no declarada (que podría alcanzar hasta un 30 por ciento en algunas especies).
“Indudablemente que se está hipotecando el futuro de las nuevas generaciones por el potencial alimentario y biológico de estos recursos. De continuar esta tendencia, en pocos años más tendremos todo colapsado, aún con todas las medidas que se vienen tomando, si no se producen cambios rigurosos de control y fiscalización”.
Es importante aclarar que decir “colapsado” no significa “extinción”, aclara el académico.
“Efectivamente no es que desaparezca la especie, pero ya no califica como recurso pesquero, porque tiene un daño biológico importante. No obstante, existen casos de algunas pesquerías colapsadas que se han recuperado, pero hay otras que no. El caso de la “Merluccius gayi gayi” es digno de revisar, porque desde el 2004 que se encuentra en una situación crítica y hasta el día de hoy no se recupera. Ya llevamos doce años y se estimaba inicialmente que en un periodo de cinco a seis años la merluza iba a estar recuperada y no ha sido así”, plantea.

Regulación ambiental
La regulación ambiental ha tenido un significativo avance en favor de la protección más institucional del medio ambiente marino, afirma el profesor UV Mario Herrera.
Entre los cambios que se han efectuado a las normas sectoriales el doctor Herrera destaca la modificación a la Ley General de Pesca y Acuicultura, en cuanto a transferir las facultades que poseía la autoridad pesquera para declarar parques y reservas marinas al Ministerio de Medio Ambiente.
“En consecuencia, es indudable que se debe evaluar positivamente la actual regulación ambiental en comparación con lo que existía en 1999 en términos de protección del medio ambiente marino”, dijo.
No obstante, una de las principales debilidades que presenta nuestra regulación ambiental, está relacionada con la escasa cantidad de normas de calidad ambiental secundaria para aguas marinas y los sedimentos marinos. “Esto ha impedido definir los usos adecuados para todos estos tipos de cuerpos de aguas, principalmente las grandes bahías de Chile, que se encuentran intervenidas por múltiples actividades, muchas veces cuestionadas”, opina el científico.

El doctor Juan José Gutiérrez realizó dos ponencias en el III Congreso Internacional de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey, en Ciudad de México.

Una destacada participación tuvo el doctor Juan José Gutiérrez en uno de los congresos más importantes que se realiza a nivel latinoamericano en el área educacional.

Se trata del III Congreso Internacional de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey, CIIE2016, llevado a cabo en Ciudad de México.

El encuentro, que se realizó entre el 12 y 14 de diciembre, participaron más de tres mil trescientos docentes provenientes de 31 países y de 670 instituciones de educación superior.

El congreso ofreció un nutrido programa de actividades como conferencias magistrales, paneles, presentación de mejores prácticas, exposiciones de empresas, presentación de libros, talleres y espacios para el intercambio de experiencias y contacto directo con expertos.

Entre los objetivos del evento destacan la oportunidad de conocer las tendencias y prácticas en innovación educativa que están transformando la educación en el mundo; conectar con expertos de reconocimiento mundial; identificar recursos para la mejora de la enseñanza-aprendizaje y compartir su experiencia en la práctica docente. A ellos se suman colaborar con colegas e instituciones en temas comunes y construir acuerdos de trabajo en conjunto.

En la oportunidad, el doctor Gutiérrez de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, presentó dos importantes trabajos de su autoría; el primero se trató de la presentación de su último libro, titulado “Formación Basada en Competencias: Procedimientos Evaluativos y Calificación del Desempeño de los Estudiantes”.

La segunda ponencia correspondió a la presentación de los resultados de la investigación “Modelo para el Diseño Curricular Basado en Competencias: antecedentes para su aplicación en la Educación Superior”, llevada a cabo por el autor a partir de la información recogida en las carreras de ingeniería pertenecientes a las cuatro universidades del Consejo de Rectores de Universidades de Valparaíso (CRUV).

“Fue una experiencia extraordinaria, en primer lugar por haber sido aceptado con dos ponencias y luego que hubiere sido en un evento tan importante como lo fue el “III Congreso Internacional de Innovación Educativa”, en donde participaron especialistas en educación de tan diversos países. Fue una grata sorpresa haber calificado con las dos ponencias en un evento como éste, en que se dieron cita educadores de América Latina, Estados Unidos, y Europa; sin duda una experiencia muy gratificante, en que se reconoció el trabajo que estamos haciendo varios académicos, a nivel nacional e internacional, en lo referente a Innovación Curricular y Formación Basada en Competencias”, sostuvo el académico.

El doctor Gutiérrez señaló que de acuerdo a lo conversado con varios académicos latinoamericanos, ellos perciben que Chile está avanzando de muy buena forma en Innovación Educativa, especialmente en Educación Superior; más aún, “cuando saben que nuestro país ha participado activamente en los diversos procesos de innovación educativa que surgieron como iniciativas luego del Proyecto Tuning Europeo, como lo han sido el Proyecto 6X4 (2003-2007), el Proyecto Tuning América Latina (2004-2007), y el Proyecto Tuning América Latina: Innovación Educativa y Social (2011-2013). Sin duda, esto les permite observar que el Sistema Educativo chileno, especialmente a nivel de Educación Superior, está a la vanguardia en relación a otros países de América del Sur, América Central y el Caribe”.

El reconocimiento lo recibieron los destacados investigadores Mauricio Landaeta y Gabriela Muñoz.
Dos académicos de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales fueron distinguidos en la Séptima Jornada de Investigación de la Universidad de Valparaíso, convocada por la Dirección de Investigación de la institución.
El encuentro científico, que se desarrolló el jueves 15 y viernes 16 de diciembre en las Facultades de Arquitectura, Farmacia y Ciencias, en Playa Ancha, finalizó con la premiación a investigadores destacados de la UV, elegidos por sus pares.
En particular, en nuestra Facultad, fueron premiados los académicos Mauricio Landaeta y Gabriela Muñoz.
El profesor Landaeta es biólogo marino y doctor en Oceanografía, además es un prolífico investigador con publicaciones en revistas científicas nacionales y extranjeras.
También ha desarrollado numeroso proyectos de investigación. Actualmente dirige el Laboratorio de Ictioplancton de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV.
Para el doctor Landaeta el nuevo reconocimiento fue “una oportunidad de poder compartir esta distinción con mi familia, que son a veces perjudicados por mi exceso de tiempo dedicado a la investigación”, sostuvo.
Por su parte, la profesora Gabriela Muñoz, quien es Licenciada en Ciencias Biológicas y PhD en Parasitología Marina, Universidad de Queensland, también cuenta con un extenso currículum en investigación en el área de la parasitología marina. Sus estudios han sido publicados en revistas nacionales e internacionales.
De acuerdo a lo sostenido por la doctora Muñoz, quien además es la directora del Laboratorio de Parasitología, esta distinción es un reconocimiento a la productividad científica de alto nivel y que ha sido constante en el tiempo.
“Cuando uno es investigadora debe dedicar mucho tiempo al desarrollo de los proyectos, ocupando horas extras al trabajo en la academia. Es una labor altamente demandante de tiempo y dedicación, por eso mismo los investigadores postergan muchas otras actividades que tienen que ver principalmente con lo familiar y las amistades. Son tiempos que no se ven. No obstante, es la única manera para poder mantener el estándar”, aseguró.
El director de la DIUV, Adrián Palacios, destacó el posicionamiento alcanzado por la Universidad de Valparaíso en el área de investigación y afirmó que este encuentro funciona como una vía de articulación, muy necesaria hoy en día, “porque está difícil competir con otras universidades, y por los fondos. Desgraciadamente se habla de competir; es una mala palabra, yo creo que hay que colaborar. Pero al final, cuando los fondos son escasos, queremos que lleguen a la Universidad. Y en ese lado, asociarnos entre nosotros, por lo menos, es un gran paso. Ojalá lo logremos y cada día tengamos más visibilidad, mejores publicaciones, incorporemos toda el área de la creatividad artística. Creo que con estos diálogos eso avanza”.
Además, el director valoró la recién incorporada premiación a investigadores destacados, indicando: “Este año lo que hicimos fue que las propias facultades nos dijeran quiénes son las personas que los representan. Creo que eso es un hito en el sentido de que tenemos diferentes facultades, tenemos diferentes estilos de hacer investigación. Y creo que el mejor reconocimiento viene de las personas que están más cerca de esos investigadores”.
La ceremonia de clausura y premiación fue presidida por el rector de la UV, Aldo Valle, junto al director de Investigación, Adrián Palacios. También asistieron decanos, directores de escuela y académicos.

El evento, organizado por ENAP Refinería Aconcagua y la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV, tuvo una masiva asistencia.

Gran interés provocó el Primer Seminario Internacional sobre Servicios Ambientales y Gestión Local de Humedales, actividad que organizó ENAP Refinería Aconcagua en colaboración con la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso.

El evento, que contó con la participación de expertos internacionales e investigadores nacionales, logró una audiencia cercana a las cien personas por conferencia, durante las dos jornadas en que se extendió el encuentro.

Durante la actividad se abordaron diversas iniciativas en gestión y puesta en valor de estos ecosistemas, claves para el desarrollo y protección de la fauna silvestre que forma parte de la biodiversidad.

Así lo explicó el académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV Alfredo Pérez, quien realizó una positiva evaluación del evento. “Considero que el seminario fue un éxito desde el punto de vista de la convocatoria como también de los temas expuestos. A sala repleta se realizaron todas las conferencias”, sostuvo Pérez.

El académico agregó que la alta asistencia responde a que los humedales son ecosistemas sensibles, dada su fragilidad frente a las intervenciones, principalmente, originadas por actividades humanas, “pero no solamente del tipo industrial o productiva, sino también de aquellas pertenecientes al ámbito de la recreación y el deporte”, aclaró.

Alfredo Pérez agregó que “hay mucha gente preocupada porque (el humedal) es parte del entorno de la ciudad y cada día existe una mayor preocupación de la comunidad por la biodiversidad y por los ambientes naturales. Este fue un seminario multidisciplinario muy interesante y reforzamos la idea de que los trabajos futuros debieran ser del tipo interdisciplinario, donde todos participen, todos tengan una opinión, y sobre la base a la opinión de cada una de las partes se tomen las mejores decisiones para generar las acciones de protección y conservación de este ambiente natural. Y con relación al manejo y/o administración del ecosistema, lo dejaron muy claro los expositores internacionales: la toma de decisiones debe basarse en información que provenga de los distintos sectores, considerando aspectos económicos, ambientales y sociales”, planteó.
 
En la misma línea opinó Marcelo Baeza, biólogo marino de Enap, quien señaló que la respuesta para este seminario fue mucho más entusiasta de la que esperaban. “Vino gente de distintas partes del país. Además, en el último tiempo se ha ido poniendo en valor todo el rol que tienen estos ecosistemas, que son muy frágiles. Este humedal rodeado de actividades deportivas, industrial y de turismo sigue siendo un lugar muy importante para las aves migratorias, porque hay mucho alimento”.
Baeza acotó que “como ENAP hemos firmado un convenio con la Universidad de Valparaíso para atraer más investigación acá y también tenemos un convenio con el municipio para compartir la administración. Esperamos a partir de ese trabajo generar los instrumentos de gestión necesarios para cumplir el objetivo principal, que es la protección del humedal y de la fauna silvestre”, afirmó.

En el evento destacó la presencia de los expertos internacionales invitados: el doctor Enrique H Bucher, investigador superior del Consejo de Investigaciones Científicas de Argentina (Conicet), y Johannes Burmeister, ingeniero civil ambiental que lleva largos años trabajando en proyectos de conservación de humedales costeros de la costa árida del Pacifico sudamericano, entre Perú y Chile, en un trabajo conjunto entre la Fundación Manfred-Hermsen-Stiftung (Alemania) y el Centro Neotropical de Entrenamiento en Humedales (Chile). A ellos se sumaron como conferencistas especialistas locales de la Seremi de Medio Ambiente de Valparaíso, de la Gobernación Marítima de San Antonio, de la Fundación para la Fauna Silvestre Ñamku, de la Universidad de Chile, de la Universidad de Valparaíso y de Enap.

Pinta roja de profundidad, toyo negro narigón, tiburón luciérnaga y toyo de cacho fueron algunos de los ejemplares identificados.

Una docena de científicos internacionales llegaron a la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, ubicada en el sector costero de Montemar, para trabajar en un inédito workshop que enseñó a identificar diferentes especies de tiburones de profundidad de la costa este del océano Pacífico.

Los ejemplares fueron capturados a una profundidad de entre 400 y 500 metros en aguas de Puerto Gala, en la región de Aysén, el mismo lugar donde se filmó la película chilena “La Fiebre del Loco” (2001).
El objetivo de la actividad fue aplicar de manera correcta la guía que desarrolló recientemente la FAO para identificar con propiedad las diferentes especies de tiburones que se encuentran en esta área del Océano Pacífico.

La jornada no sólo introdujo a los científicos en los elementos teóricos de la taxonomía y biología de los tiburones, sino que también incluyó una parte práctica, donde trabajaron con ejemplares típicos de nuestro territorio como son las especies pinta roja de profundidad y toyo negro narigón, junto a otros ejemplares poco conocidos por la comunidad, como el tiburón luciérnaga, el toyo de cacho o el tiburón seis branquias, pero para sorpresa de todos también llegaron al laboratorio dos especies desconocidas, que no aparecían en la guía y que por ahora se han convertido en un nuevo desafío para los científicos, que deberán desentrañar a qué grupo de condrictios pertenecen.

El taller, en el que participaron científicos de ocho países como Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica, México, Honduras, El Salvador y Guatemala, fue dictado por los autores de la guía, los doctores David Ebert (Estados Unidos) y Edoardo Mostarda (Italia), con la colaboración de Francisco Concha, académico de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV y quien actualmente realiza estudios de doctorado en la Universidad de Connecticut, Estados Unidos.

Edoardo Mostara, quien trabaja como biólogo pesquero para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), explicó que el organismo internacional está interesado en todo tipo de pesca, tanto artesanal como de alta mar (off shore) y de profundidad, donde se capturan miles de peces, pero también tiburones, situación que hace a los condrictios vulnerables.

“En las pesquerías (de profundidad) tenemos observadores y ellos incautan las especies (de descarte), pero no saben qué son. Por eso cuando escriben qué tipo de especies son escriben solo “tiburón”. Pero hay muchas categorías de tiburones, con diferentes características, por eso creamos una guía de identificación de estas especies”.

Por su parte el doctor David Ebert, reconocido Investigador del Pacifc Shark Research Center de California, Estados Unidos, quien gracias a su investigación ha logrado descubrir varios tipos de condrictios alrededor del mundo, sostuvo que “el workshop es para mejorar la identificación de los tiburones de profundidad y rayas. Muchas especies son desconocidas y varias veces no son identificadas. Por eso el workshop intenta mejorar las identificaciones para mejorar, a su vez, la gestión en la conservación”.

El académico Francisco Concha afirmó que los tiburones de profundidad son particularmente interesantes, “porque son desconocidos, en general. Son poco frecuentes (de ver), porque son fauna acompañante de pesquerías de merluza austral o del congrio dorado, por ejemplo, y generalmente son descartados. Entonces, la gente no llega a verlos ni en los mercados, dado que no tienen valor comercial, pero tienen un valor muy alto en cuanto a la diversidad de la fauna chilena “.

Los participantes valoraron positivamente la jornada. Es el caso de Ana Bricea Guzmán, biólogo marino, quien trabaja en el Colegio de la Frontera Sur, centro de investigaciones que forma parte del Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, en Tapachula, México.

Es la primera vez que asiste a un taller como este, reconoció. Agregó que “estoy súper contenta que me hayan invitado, porque en México tenemos este problema con especies que son muy parecidas. Yo no había trabajado antes con tiburones de profundidad, entonces conocerlos es increíble”.

El taller se extendió por cuatro días e incluyó conferencias y una visita al Museo de Historia Natural en Santiago.

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