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Durante el segundo semestre estudiarán las desembocaduras de los más importantes ríos y humedales de la zona.

Cumplen un rol natural importantísimo como sitios de reproducción, desarrollo y crecimiento de muchas especies de animales y plantas que son parte de estos ecosistemas acuáticos costeros. Numerosas especies marinas llegan a estos lugares durante su período reproductivo. Además, entregan grandes aportes de energía a las áreas costeras adyacentes. Hablamos de los estuarios, sistemas que se caracterizan por ser áreas costeras donde las aguas continentales —o aguas dulces— se mezclan gradualmente con las aguas oceánicas, determinando la existencia de amplios gradientes de salinidad, temperatura y densidad.
La importancia de estos lugares radica en la riqueza de nutrientes, materia orgánica particulada y sedimentos, transportados principalmente por los ríos desde la cordillera, convirtiéndolos en unos de los sistemas más productivos en el mundo, así lo destacó Cristián Acevedo, alumno de Biología Marina, quien lidera al grupo de estudiantes de 4º y 5º año de carrera, cuyo proyecto fue seleccionado para adjudicarse los fondos del programa UVA 1315 ”Los Estudiantes primero”, que financia investigaciones elaboradas por alumnos de pregrado.
El proyecto titulado:"Estructuras comunitarias del fitoplancton, macrozoobentos y avifauna asociada a los sistemas de desembocaduras de ríos y esteros de la Quinta Región y su relación con parámetros físico-químico", y cuyos profesores guías son el doctor Gerardo Leighton académicos de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, se fundamenta en crear una línea base respecto a los estuarios más importantes de la Quinta Región, desde el río Petorca hasta el río Maipo, incluyendo la desembocadura del río Aconcagua, el estero Marga Marga, el humedal Mantagua y el estero de Catapilco.
“El desafío es realizar una investigación inicial respecto a estos lugares, caracterizar a los organismos que están presentes, tanto en el sedimento como en las columnas de agua. Además, estudiar los índices de temperatura y salinidad de los distintos sistemas, con el fin de generar una base de información importante, para que el día de mañana cuando se genere contaminaciones relevantes —provocadas ya sea por el hombre o bien por la propia naturaleza— podamos hacer una comparación y evaluar el impacto medioambiental que eventualmente pudiese generarse”, afirmó Cristián Acevedo.
El estudiante explicó que los estuarios es donde se junta el agua de mar con la aguas dulces,” todo ese aporte de nutrientes que involucra las aguas que vienen de la cordillera o desde las zonas interiores generan que hayan una gran riqueza de especies, que van a buscar esos nutrientes o esos componentes que están en estos sectores. De hecho, son lugares donde las aves migratorias se concentran por la misma disponibilidad de alimentos que provee ese sector. Así, especies vegetales como algas también se potencian en esos lugares por la alta concentración de nutrientes que están disponibles”, advierte el estudiante.
Equipo de investigación
El grupo que realiza la investigación está compuesto por los estudiantes Monserrat Vanerio, Stephanie Sáez, Camila Beddings, Daisy González y Cristián Acevedo y forman parte del Laboratorio de Ecología.
La alumna Monserrat Vanerio valoró la iniciativa de nuestra Universidad de apoyar el desarrollo de proyectos de investigación en estudiantes de pregrado.
“Me parece una instancia provechosa, porque tomamos el parámetro que a veces las investigaciones van más en la línea de un profesor y uno como alumno se asocia o vincula a esa línea. Ahora, que la iniciativa nazca de los propios alumnos le da una base de preparación más completa a la formación profesional. Encuentro que tiene un peso importante que uno mismo pueda generar su propio proyecto, si bien con el apoyo de profesores, pero que uno que sea el gestor”, expresó la alumna.
Por su parte Stephanie Sáez señaló que “por lo general en Chile la investigación en sí es difícil de realizar y nosotros como estudiantes poder contar con esa herramienta potencia que se generen nuevas líneas de investigación”.

Ocho proyectos orientados a resolver problemas del ámbito de los recursos naturales fueron presentados en “Aplica tu idea” de Fundación Copec UC.

Se imagina usted que a través de la celulosa extraída del alga Ulva Lactuca (o lechuga de mar) se pueden fabricar conductores eléctricos más eficientes que los cables de cobre. O que se pueda utilizar la neblina de la camanchaca para proveer de agua a su domicilio. Ideas como estas, ingeniosas y de alta factibilidad de desarrollo, por el enorme potencial de estos recursos naturales, presentaron estudiantes de 2º Año de la carrera de Biología Marina de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, en el concurso “Aplica tu idea” de Fundación Copec UC.

La iniciativa busca que estudiantes de educación superior —en etapa temprana de formación— elaboren proyectos orientados no sólo a resolver problemas del ámbito de los recursos naturales, sino también asumir los desafíos que presenta el medio ambiente en la actualidad, con creatividad y eficiencia.

Cuarenta y cinco alumnos de la carrera —agrupados en ocho equipos— presentaron sus proyectos al concurso, en el marco de la ceremonia de finalización del ramo: "Emprendimiento, Creatividad e Innovación”, a cargo de la profesora Stefania Pareti.

“Es primer año que se dicta esta asignatura. Ha sido bien interesante la experiencia, porque además de ser una alternativa para que los alumnos puedan mostrar a la comunidad diversos proyectos, es ir más allá de la sala de clases. Son proyectos bien innovadores para lo que se esperaba en esta temprana fase de formación de su carrera, que es justamente lo que busca potenciar esta asignatura”, afirmó la académica.

Al evento asistieron como conferencistas Adèle Galey, product manager de Exosphere; Andrés Barros, gerente Fundación Chile; Rodrigo Sánchez, ejecutivo técnico de Proyectos, CORFO y el doctor Gerardo Leighton, académico de la Facultad, quien tiene una vasta experiencia en emprendimiento. También participaron el director de la Escuela de Biología Marina UV, profesor Pablo Muñoz; junto a académicos de la carrera.

Adèle Galey, Exosphere, destacó:”Me parece muy interesante lo que están haciendo en Biología Marina, porque para mí el emprendimiento es algo que se puede aplicar en todos los sector. Implementar las herramientas del emprendimiento para crear proyectos de alto impacto para la Biología Marina es algo que tiene bastante potencial y me alegra mucho que haya un ramo entero que se dedica a la creatividad en este sector”.

Por su parte, los alumnos detallaron algunos de los proyectos. Es el caso de Giselle Alosilla, quien forma parte del proyecto Electrophyta.

“Nuestro proyecto se basa prácticamente en el cultivo de algas, en especial de la UIva Lactuca, que a través de un proceso de refinamiento, tanto químico como biológico, se puede extraer la celulosa nanocristalina. Con ella se elabora un cable que es un conductor más eficiente que el cobre y más resistente.”, advierte la alumna considerando que el metal rojo es una materia prima no renovable y sólo quedan reservas para los próximos de 80 años.

Almendra Hidalgo, quien representa al proyecto Atramanchaca, sostuvo: “El nombre significa atrapar la camanchaca (neblina costera), la idea es aprovechar esa agua natural para consumo doméstico”, fue la propuesta de la estudiante, tomando en cuenta la escasez hídrica que afecta a importantes zonas del país.

Finalmente, Andrés Barros de Fundación Chile, valoró la idea de incluir en la formación de los estudiantes universitarios herramientas para desarrollar emprendimientos I+D.

“Lo valoro muchísimo. La apuesta que tiene que hacer una universidad es en la visión de futuro. Hay industrias que ahora están subdesarrolladas, como puede ser el caso de la industria acuícola, donde vemos una solución evidente para la alimentación humana, dada la necesidad de proteína en el mundo. Esa industria en Chile puede crecer y se puede triplicar, perfectamente, en los próximos 20 años y para eso necesitamos capital humano y hoy el capital humano es insuficiente”, aseguró.

Estudiantes y sus proyectos

Equipo 1: Vapoclean
Nicholas Ranne , Piera Vásquez, Francisca Unda, , Franco
Pizarro y Felipe González,

Equipo 2: Esponjainador
Nicolás Richter, Catalina Lizama, Melanie López, , Karina Zúñiga y Kerina
González.

Equipo 3: Atramanchaca
Gustavo Peña, Vicente Venegas, Almendra Hidalgo, Jennifer Pereira y Felipe
Rojas.

Equipo 4: Ayun
Constanza Torres, Lorena Méndez, Lorena Parra, Felipe Espinoza y Valentina
Toledo.

Equipo 5: Friendly Paint
Sofia Bermeo, Luciano García, Matias Sanguinetti, Carlos Sanchis y Ricardo,
Maturana.

Equipo 6: Electrophyta
Giselle Alosilla, Constanza Araya, José Barría, Alonso Castillo y Paula
Daluz.

Equipo 7: Weltun-Mapu
Io Leiva, Bárbara Fernández, Alejandro Castillo y Camila Villazón,

Equipo 8: Yodia
Andrés Cádiz, Pedro Cisternas, Bastián Donoso, Franco
Erazo y Hans Hartmann.

Innovador proyecto incorpora sistema de cultivo que promueve la repoblación de erizos, micro y macro algas en la Caleta de Pichicuy de la V Región.

Con una buena noticia iniciaron la semana los hombres de mar de la Caleta Pichicuy, ubicada en la comuna de La Ligua, al participar este martes en la presentación del proyecto FIC: “Incorporación de tecnologías de cultivo integrado a áreas de manejo en la comuna de La Ligua”, que dirige la investigadora Chita Guisado, académica de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso.

El proyecto, que fue financiado por el Gobierno Regional a través de los Fondos de Innovación a la Competitividad (FIC), desarrollará cultivos de macroalgas (huiro), erizos y microalgas, en hatcheries, para luego desarrollar el cultivo integrado en el mar, en zonas rocosas y expuestas, que es el hábitat natural de estas especies.

La ceremonia de lanzamiento del proyecto se realizó en la sala Rubén Darío del Centro de Extensión de la Universidad de Valparaíso y fue encabezada por la autora del proyecto junto al director de Investigación de la UV, Adrian Palacios, también asistieron representantes del Gobierno Regional, autoridades comunales de La Ligua, representantes del Sindicato de Pescadores de Caleta Pichicuy, académicos de la Facultad de Ciencias del Mar y Recursos Naturales y estudiantes de la carrera de Biología Marina.

Oportunidad

La investigadora Chita Guisado, quien posee una vasta experiencia en el área de manejo y explotación de recursos bentónicos, destacó el aporte de este modelo de trabajo a la comunidad. “Entregar esta tecnología a los pescadores permitirá que en el corto a mediano plazo ellos puedan seguir produciendo especies que son atractivas para su explotación”.

Además, la profesora Guisado advirtió que el modelo se puede adaptar también a nuevas especies. “Lo importante no es solamente cultivar, sino también repoblar”.

Tal como lo aclaró la investigadora el proyecto utilizará el sistema de cultivo japonés y uno de los objetivos es obtener erizos de mayor tamaño, cuya comercialización se orientará al mercado nacional.“Es primera vez que se hace un cultivo en zonas semiexpuestas, porque se necesita desarrollar tecnologías en éstas áreas de manejo, que permitan el engorde del recurso y así producir ejemplares de mayor calibre”, señaló la académica.

Beneficiados

Por su parte Gustavo Farías, presidente del Sindicato de Pescadores Caleta Pichicuy, organización que reúne a cerca de 70 miembros, valoró la iniciativa: “Es un proyecto muy positivo para nuestra gente, porque abre un camino para poder alcanzar -en el tiempo- mejores objetivos. Además, permite darnos cuenta de la importancia de los cultivos para el sector, incorporando tecnología y ciencia aplicada a nuestro trabajo. Es muy bueno aprender formas más eficientes para obtener mejores resultados”, afirmó.

Ciencia aplicada

Finalmente, el doctor Adrián Palacios, director de Investigación de la Universidad de Valparaíso, resaltó que este proyecto es un ejemplo que da cuenta cómo la ciencia aplicada va en beneficio de la comunidad: “La ciencia se puede llevar a su aplicación justamente en proveer mejores herramientas para producción. Es una gran oportunidad para los pescadores del sector”.

También destacó el trabajo de los investigadores de la universidad al adjudicarse proyectos que tienen un impacto directo en las personas. “Si bien los recursos son canalizados por el Gobierno Regional, están abiertos a todos los investigadores de todas las universidades. De hecho, que investigadores de la Universidad de Valparaíso se hayan adjudicado los fondos para estos proyectos habla de la gran calidad de los mismos; buenas ideas que el Gobierno Regional aprueba, a través de proyectos públicos, es una gran cosa”, dijo.

La inversión del proyecto, que tiene un costo aproximado de 97 millones de pesos, se desarrollará en un año y contempla la realización de diversas actividades como: Desarrollo de una unidad de cultivo de algas pardas y microalgas; obtención de juveniles de algas pardas; caracterización bioquímica; implementación de un sistema de cultivo de erizo y obtención de semilla de erizo seleccionada; junto a cursos de capacitación de usuarios de áreas de manejo, entre otras.

Pintoresca caleta

Pichicuy está ubicada a 137 kilómetros al norte de Viña del Mar y a 186 kilómetros al noroeste de Santiago y es administrada por la Municipalidad de La Ligua. Es una pintoresca caleta de pescadores con agradable y extensa playa que se compone de tres sectores denominados Rocas de Los Patos, Punta de La Poza y Caleta Pichicuy, donde se puede degustar y adquirir mariscos y pescados.

Catalina Velasco y Javiera Veloso fueron distinguidas por destacarse en las disciplinas de Taekwondo y Vóleibol.
Dos jóvenes estudiantes de la carrera de Biología Marina fueron distinguidas por su rendimiento académico y deportivo. Se trata de las alumnas Catalina Velasco y Javiera Veloso, quienes cursan 4º y 5º año —respectivamente —del programa académico, que imparte la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la UV. Ambas recibieron la Beca de Excelencia Deportiva 2015, que entrega desde este año la Universidad de Valparaíso.
La beca exime del pago anual del arancel de la carrera a los alumnos que representan a la UV en competencias deportivas, que cumplen con el 70 por ciento de asignaturas aprobadas y presentan un rendimiento deportivo destacado.
La ceremonia tuvo lugar en la sala Rubén Darío del Centro de Extensión UV, y fue presidida por el rector Aldo Valle, junto al director del Departamento de Educación Física, Deportes y Recreación, Defider, Carlos Césped. Asistieron además Mónica Serrano, directora de Asuntos Estudiantiles; Isadora López, en representación de la Federación de Estudiantes, FEUV; exalumnos y académicos que aportan a la iniciativa, y los alumnos y sus padres.
Al hacer uso de la palabra, el rector Aldo Valle felicitó a los estudiantes, a la vez que agradeció su esfuerzo y compromiso con la institución. Valoró el sentido de pertenencia de los alumnos, que representan a la UV en distintas instancias deportivas, y que constituyen un aporte relevante a la construcción de comunidad. Asimismo, enfatizó su generosidad, que no solo beneficia a la casa de estudios, sino a la sociedad. El rector también agradeció a todos quienes aportan para financiar estas becas, que según dijo, “son un primer paso que se debe hacer crecer”.
“El Taekwondo me ha traído sólo cosas positivas”
Calalina Velasco, practica Taekwondo hace 10 años (se inició a los 13) y apenas ingresó a la Universidad formó parte del equipo de seleccionados en la disciplina.
“La Beca es una ayuda para mi papá y un reconocimiento a nuestro esfuerzo, es un incentivo para todos los deportistas que recibieron la Beca. Yo creo que es súper importante hacer deporte a lo largo de tu vida. Es una forma positiva de despejarte y desestresarte. El deporte de competencia te ayuda a la concentración y a tener más disciplina. A mí el Taekwondo me ha ayudado un montón y me ha traído sólo cosas positivas·, afirma.
“Sin el voleibol mi vida no sería igual”

Javiera Veloso comenzó a jugar Voleibol desde los 12 años (actualmente tiene 22 ). Sus primeras jugadas fueron en el liceo Carmela Carvajal de Prat (Santiago), y de ahí no paró más, reconoce.

“Esta Beca representa un reconocimiento al esfuerzo que dedicamos día a día, tanto para rendir en lo deportivo como en lo académico, hito bastante complejo por lo demás, pero no imposible. Para mí es un logro personal, es sentir que estoy haciendo las cosas bien, que soy capaz de superarme y que puedo seguir mejorando, que los límites solamente me los pongo yo”, afirma la estudiante.

Con respecto a cómo logra mantener el nivel académico y deportivo, Javiera nos entrega la receta: “La mejor fórmula para mí siempre ha sido creer en mis capacidades, creer que siempre se puede hacer todo lo que uno se propone, pero además de eso es necesario ser organizada y administrar muy bien los tiempos, nunca dejar de ir a entrenar por tener que estudiar, y estudiar en los tiempos que no se entrena. También dentro de mi formula siempre ha estado el apoyo incondicional de mi familia, siempre han estado ahí para decirme que debo seguir y nunca rendirme. Por supuesto he tenido muchas veces que sacrificar reuniones familiares, cumpleaños, fechas importantes, por tener que ir a jugar a campeonatos o por entrenamientos, por eso agradezco que mi familia me apoye y me entienda, y a mis amigos también”.

Finalmente, la estudiante coincidió con su compañera en los beneficios de hacer deporte: “Eso lo he comprobado con creces, para mí ha sido una gran ayuda hacer deporte, para poder rendir académicamente como lo he hecho. Ser deportista a un nivel competitivo, a diferencia de nivel recreacional genera en nosotros un espíritu de ganadores, fomenta la superación personal, el trabajo en equipo, de dar todo no solo por tí sino por todo el equipo que te acompaña y también por tu entrenador, que de paso agradezco siempre la entrega y el trabajo que hacen. Sin el voleibol mi vida no sería igual, definitivamente invito a todos a realizar actividad física sea a nivel competitivo o recreacional”.

Estudiantes de la Carrera de Biología Marina fueron distinguidos públicamente, en ceremonia realizada en el auditorio “Pedro Uribe Concha” de la Facultad de Medicina, Universidad de Valparaíso, a quienes se les reconoció por su alto rendimiento académico. Recibió la Beca de Honor el alumno de primer año señor Rodolfo González Vera, por el primer lugar en el proceso de matrícula 2015, consistente en la exención del pago del 100% del arancel anual, correspondiente al primer año de la carrera.

Las estudiantes señoritas Francisca Unda Vergara y María Antonia Reculé Rivera, de segundo y cuarto año respectivamente, recibieron la Beca de Continuidad de Excelencia Académica, consistente en la exención del pago del 100% del arancel 2015. Los alumnos becados estuvieron acompañados por sus familiares y por los profesores Ricardo Bravo Méndez, Decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales; Pablo Muñoz Salazar, Director de la Escuela de Biología Marina y Pilar Muñoz Muga, Coordinadora de Extensión de esta Facultad.

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La Sociedad Chilena de Ictiología otorgó a Valentina Bernal, estudiante de nuestra casa de estudios, el premio al mejor trabajo presentado en el evento. Además, otros dos alumnos fueron distinguidos en la categoría video científico.

Una destacada participación e importantes reconocimientos lograron alumnos de la carrera de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, tras su participación en el XXXV Congreso de Ciencias del Mar, que realiza anualmente la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar.

El evento, que este año fue denominado: “Ciencias del Mar para Chile”, se desarrolló en la IV Región y su organización estuvo a cargo de la Universidad Católica del Norte, sede Coquimbo.

El encuentro convocó a académicos, investigadores, alumnos de pre y postgrado de universidades, centros e institutos de Investigación del país, junto a expertos internacionales invitados.

Tal como lo explicó la profesora Pilar Muñoz, la carrera de Biología Marina de Montemar fue la institución más representada en el Congreso, destacando el alto número de alumnos que asistieron.

“Se presentaron cinco trabajos por académicos, tres por estudiantes de postgrado y 21 por estudiantes de pregrado. Nuestra Universidad tuvo la mayor presencia en lo relativo a mostrar investigación científica en ciencias marinas, realizada por estudiantes en el marco de diversos proyectos de investigación.”, aseguró la académica.

En la misma línea, el decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, doctor Ricardo Bravo, valoró el nivel de los trabajos.

“Es importante destacar que la participación de estudiantes de Biología Marina UV, presentando trabajos de diversas investigaciones científicas, fue el más relevante a nivel nacional, en cuanto a cantidad, pero también por su calidad. Es por ello que a la estudiante Valentina Bernal le otorgaron el premio al mejor trabajo presentado, por parte de la Sociedad Chilena de Ictiología”.

El decano agregó que los alumnos también destacaron en la categoría videos científicos, exhibidos durante la actividad: “La Noche de videos”, donde compitieron estudiantes de distintas universidades, resultando galardonados Jorge Contreras (alumno de Magíster en Oceanografía UV), quien logró subir al pódium de los mejores por su 2º Lugar y Diego Bravo (alumno de pregrado UV), quien obtuvo una mención honrosa.

Dentro de las actividades del Congreso, el Director de la Escuela de Biología Marina de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, Profesor Pablo Muñoz Salazar, fue objeto de reconocimiento como socio fundador de la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar, integrando esta organización desde hace 35 años a la fecha.

En la versión 2015 del Congreso de Ciencias del Mar, además de la Universidad de Valparaíso, también participaron: Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Concepción, Universidad Austral de Chile, Universidad Católica del Norte, Universidad Andrés Bello, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, entre otras.

Cincuenta y dos alumnos iniciarán sus clases el próximo 4 de marzo.

Comparativamente el proceso de matrícula 2015 en la carrea de Biología Marina fue mejor que el año pasado, dado que no solo lograron cubrir y superar los 50 cupos oficiales ofrecidos para este periodo, también se incrementaron los puntajes de ingreso al programa académico.
El director de la Escuela de Biología Marina, profesor Pablo Muñoz, expresó que quienes llegaron a concretar la matricula durante los tres días en que se extendió el proceso para todas las universidades del país, manifestaron su interés por estudiar en la Universidad de Valparaíso y particularmente en la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, unidad académica que imparte la carrera, que además de encontrarse en el borde costero de Montemar, es una de las más antiguas y prestigiosas del área en el Polo Sur.
"Si bien el proceso fue similar a años anteriores, en algunos aspectos, este año se sumó un desafío mayor, ya que aumentamos en 10 el número de cupos oficiales que ofreció la carrera, llegando a 50. Fue un proceso lento, pero progresivo. Finalmente, cerramos el proceso con un total de 52 alumnos matriculados. Hoy en día los estudiantes cada vez tienen más acceso a fuentes de información, lo que influye bastante en la decisión que finalmente toman. Estamos satisfechos y muy motivados para recibir el próximo 4 de marzo a este nuevo grupo de alumnos y empezar con nuestra labor formativa", afirmó.
La carrera de Biología Marina cerró su proceso de matriculas con el primer puntaje de ingreso que alcanzó los 703 puntos, mientras que el último matriculado lo hizo con 516 puntos ponderados.

Un auspicioso proceso de matricula proyectan las autoridades de la carrera de Biología Marina de la Universidad de Valparaíso, dada la cantidad de postulaciones recibidas en el actual proceso de admisión que se lleva a cabo en las instalaciones del Defider, avenida el Parque 627, Playa Ancha Valparaíso.
Así lo expresó Ricardo Bravo, decano de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, unidad académica que imparte el programa académico, quien se mostró muy satisfecho con el nivel de postulaciones a la carrera, que este año se ubicó entre las primeras del área a nivel nacional, en cuanto al número de convocados como también a los puntajes, que superaron en forma importante a los del año pasado.
"Tenemos hasta ahora cerca de 90 convocados para 50 vacantes. Es un buen número con respecto al año pasado, por lo tanto mejoramos notablemente. Creo que en alguna medida las políticas de la Universidad han resultado bien, esto de hacer algunos ajustes con respecto al ranking y valorar más las notas que un estudiante logra durante los cuatro años de Enseñanza Media, por sobre a los resultados que se obtienen en una sola prueba como es la PSU. Esto ha mejorado bastante el número de postulantes y los puntajes necesarios para postular. Es un buen resultado para la Universidad de Valparaíso y para nuestra carrera también. Estamos muy contentos".
Por su parte, el primer puntaje de ingreso a Biología Marina, Rodolfo González, quien temprano concurrió a matricularse, con una ponderación de 703 puntos, explicó por qué optó por la UV para su formación profesional.
"Por el prestigio que tiene y porque yo en el futuro quiero ser un gran doctor, un gran profesional y la Universidad de Valparaíso es una de las mejores universidades de la zona. Me gusta mucho el mar y la fauna y buscaba estudiar una carrera que tuviera que ver con todo eso".
De acuerdo a las cifras exhibidas en el sitio de estadísticas de matriculados de la casa de estudios superiores, la carrera de Biología Marina ofrece 50 cupos oficiales con un puntaje de corte de 504 puntos ponderados.

La designación del profesor Humberto Díaz de la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales UV, en el organismo consultivo del Ministerio del Medio Ambiente, se extenderá por un período de dos años.
Es primera vez que un académico de la Universidad de Valparaíso es designado como miembro de Consejo Consultivo del Ministerio del Medio Ambiente, por lo tanto el desafío para el doctor Humberto Díaz, profesor de la carrera Biología Marina, es de suma relevancia, dado que su participación contribuirá a consolidar una serie de anteproyectos de ley muy necesarios para afianzar la política ambiental del país.
Así lo explicó el profesor Díaz, quien actualmente se desempeña en la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la UV.
"Tanto a través de las sesiones ordinarias como las extraordinarias, los miembros del CC participarán en la concreción de nuevas normas de calidad ambiental, de preservación de la naturaleza y conservación del patrimonio ambiental, de planes de prevención y descontaminación, y del apoyo en la selección de aquellos proyectos o actividades orientados a la protección o reparación del medio ambiente, que se financien a través del Fondo de Protección Ambiental", aclaró.
Tal como lo señaló el académico, el Consejo Consultivo (CC) del Ministerio del Medio Ambiente, (MMA), que se rige por el D.S. Nº 25 del MMA, está compuesto por 11 personas: 2 representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) sin fines de lucro; 2 representantes de centros académicos independientes; 2 representantes del empresariado; 2 representantes de los trabajadores, un representante de la Presidenta de la República, y 2 científicos, uno de ellos es el doctor Humberto Díaz Oviedo.
Los consejeros son nombrados por la Presidenta de la República por un período de 2 años, prorrogables por una sola vez.
"El MMA está abierto a todas las matrices ambientales, esto es, aguas, suelo y atmósfera, pero este año, que ya finaliza, le ha dado énfasis a los denominados PDA o Planes de Descontaminación Atmosférica, partiendo por el de Temuco y Padre Las Casas", afirmó el profesor Díaz.
Agregó que su mayor experiencia se centra en los temas acuáticos, especialmente los marinos; "no obstante, tenemos los conocimientos suficientes como para poder opinar de las restantes temas ambientales y anteproyectos de ley".
Es así como "debemos estar a disposición para responder las dudas del Ministerio del Medio Ambiente y del Consejo de Ministerios para la Sustentabilidad, pronunciarnos sobre temas ambientales de interés general, emitir opiniones sobre los anteproyectos de ley, decretos supremos relacionados con normas de calidad ambiental, normas de emisión etcétera", concluyó el académico.

Invitados por la carrera de Biología Marina escolares de Lonquimay participaron de una clase práctica de biodiversidad marina.

Corrieron sobre la arena, subieron a las rocas y recolectaron conchitas para llevarse un recuerdo de su visita a la Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, donde no solo aprendieron sobre la rica biodiversidad marina del sector de Montemar, tras una clase práctica en la bahía, para algunos fue su primera vez que tenían contacto con el mar.
Esta experiencia la vivieron cerca de 30 niños mapuches, que estudian en la escuela Lafken de Icalma, ubicada en la frontera de Chile y Argentina, en las altas cumbres cordilleranas de la zona de Lonquimay (IX Región), en medio de los milenarios bosques de Araucarias, rodeados de ríos y lagos y donde se puede observar de cerca el vuelo de los cóndores.
El director de la carrera de biología Marina UV, profesor Pablo Muñoz destacó es la primera vez que visitan la Facultad escolares de una zona tan alejada como Icalma, "es una experiencia muy novedosa para nosotros, como carrera de Biología Marina y Facultad de Ciencias del Mar y de Recursos Naturales, recibir a esta delegación del colegio Lafken, que vienen de Lonquimay. Además, es muy gratificante saber que muchos de los estudiantes no conocían el mar y lo pudieron hacer aquí".
Una de las alumnas que a sus 13 años no había tenido contacto con el mar es Tabata Cañumir Cheuquellan, quien a pesar de su timidez expresó su interés por la fauna y flora marina del lugar.
"Me gustó mucho el mar porque tiene animales, tiene de todo. Conocí animalitos que nunca había visto. Lo he pasado muy bien. Conocí varias cosas que no sabía", aseguró la estudiante.
Por su parte, Gerson Romero González (12), quien disfrutó jugar sobre las rocas y esquivar el oleaje del mar, valoró la visita porque "uno conoce cosas que no conocía y son nuevas experiencias que uno vive en conjunto con mis compañeros, así es más bacán".
En la misma línea Olga Muñoz Antilao, comentó que le pareció "muy entretenida" la visita y reconoció que le sorprendieron mucho los lobos marinos, a los que pudo observar mientras descansaban en la gran roca de Montemar, "Allá estaban acostados (descansando) y tienen un líder. Gritan, es como su forma de entenderse en su comunidad. Bueno yo pensaba que en el mar solo habían gaviotas, pero nos dijeron que también hay pelicanos y varias otras aves. Es lindo conocer más especies".
Juan Schwartzer, profesor de la Escuela Lafken señaló que este tipo de actividades son muy beneficiosas para los alumnos, dado que pensar en ingresar a una universidad les abre las expectativas y permite que se den cuenta que (ellos) son capaces de hacerlo. "Así pueden conocer otras experiencias, salir de su entorno y conocer un mundo distinto. Les abrimos las posibilidades para poderlos motivar en la vida que les viene, porque ahora ellos van a ingresar a la Enseñanza Media y ahí van a tener que tener más opciones para su futuro".
Los escolares son niños mapuches-pehuenches de bajos recursos, que estudian en el establecimiento ubicado a 75 kilómetros de Lonquimay. La Escuela pública Lafken cuenta con una matrícula de 150 alumnos, de los cuales el 50 por ciento está con el régimen de interno, dadas las difíciles condiciones climáticas y de acceso al lugar.

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